Análisis
EL JUEGO DE CHAVEZ
Manuel Felipe Sierra
Con la entrega de más de dos millones de firmas por la Coordinadora Democrática ante el CNE solicitando un referéndum consultivo la protesta de la oposición- que cobró un inusitado vigor desde el 10 de diciembre del año pasado- se orienta hacia un objetivo concreto. Ya no se trata de marchas y paros sobre planteamientos genéricos como la petición de la renuncia de Chávez o en torno a problemas puntuales como el rechazo al paquete de la Ley Habilitante o el paro de los trabajadores de PDVSA. Desde el lunes 4, existe un cronograma y el tema del referéndum consultivo entra en una cuenta regresiva. Al mismo tiempo, la acción de los militares que protagonizan la toma de la plaza Altamira durante más de dos semanas introduce un factor que estimula las manifestaciones de cientos de miles de venezolanos que han venido ejercitando su músculo cívico, pero sin que hubiesen palpado hasta ahora resultados concretos. La llamada alianza cívico militar- amparada en la Constitución Bolivariana- implica un decidido apoyo a la generación de nuevos factores críticos al proceso bolivariano. La presencia en el país del secretario general de la OEA, Cesar Gaviria, en una gestión de facilitación para superar la situación de ingobernabilidad, crea a su vez una nueva expectativa no sólo en el plano nacional sino también en el ámbito internacional. De esta manera, el balón queda en el terreno del gobierno. De la reacción de Chávez en relación al curso del referéndum que procesa el CNE y el desenlace de las conversaciones presididas por Gaviria dependerá que se reestablezcan reglas de convivencia democrática -que los hechos han negado hasta ahora- o que la Coordinadora Democrática, la CTV y FEDECAMARAS convoque al ya anunciado paro nacional indefinido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario