Manuel Felipe Sierra
PDVSA POR MAL
CAMINO
La renuncia de Roberto Mandini a la presidencia de PDVSA y el nombramiento de Hector Ciavaldini para sustituirlo hacen suponer lo que ocurrirá con el más importante activo económico del país. Frente a la empresa estatal caben dos visiones: se le considera una empresa comercial sometida a la racionalidad del mercado o una empresa del Estado convencional. El presidente Chávez ha optado por el segundo camino. Desde que en 1976 nació la empresa como consecuencia de la nacionalización del petróleo se le concibió como un ente que no sólo debería preservar su autonomía financiera sino también el respeto a sus niveles gerenciales y tecnocráticos. Esa línea, en lo esencial, se ha mantenido por más de veinte años. La valoración de los méritos de sus ejecutivos y trabajadores, en buena medida, explica que PDVSA se ubique como una de las más importantes empresas del mundo y la tercera en el negocio del petróleo. El gobierno se reservó, como es natural, el manejo de la política petrolera, que es otra cosa. PDVSA se mantuvo como una empresa que funcionaba con arreglo a las exigencias de un mercado complejo, difícil y altamente competitivo. Solo de esta manera se aseguraba el Estado, por la vía de los impuestos, los ingresos fundamentales del Presupuesto Nacional. Solo de esta manera la empresa gerenciaba su propia expansión hasta ser lo que es hoy en día: una de las operadoras con mayores ramificaciones y control de mercados a nivel mundial. La victoria de Chávez, quien había advertido sobre cambios radicales en caso de llegar al poder, hizo pensar que se movería el piso de la industria petrolera. Pero no fue así. Fiel a la tradición de respeto por la meritocracia Chávez designó en la presidencia a Roberto Mandini, un experto de alta calificación. Mandini fue asediado por las presiones políticas hasta que presentó su renuncia el lunes. El miércoles designó a Hector Ciavaldini, un hombre de su entera confianza pero sin audiencia en el mundo petrolero. No hay que ser adivino para suponer lo que pasará con PDVSA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario