sábado, 10 de septiembre de 2011

SANTOS O MOCKUS

AL COMPAS DE LOS DIAS

SANTOS O MOCKUS
27/05/2010
MANUEL FELIPE SIERRA

Los colombianos votan el domingo por un nuevo presidente, cuya selección final, sin embargo, se haría el 20 de junio entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus. El llamado “efecto Chávez” ha tenido notable gravitación durante la campaña. No porque éste genere mayor o menor cantidad de votos, sino porque más allá de la consulta, la suerte de las relaciones de ese país con Venezuela, formarán parte prioritaria en la agenda del futuro gobierno.


La atención se ha centrado en qué haría Santos o Mockus para superar la ya crónica tensión en las relaciones entre ambas naciones, en las cuales el intercambio económico tiene un peso decisivo. La explicación del colapso en las relaciones comerciales obedece a un hecho simple: para la operación revolucionaria del chavismo Colombia es un objetivo estratégico; y para avanzar en ella cuenta con las FARC como su más importante aliado.


La crisis bilateral se agravó también porque el gobierno de Uribe aplicó una eficaz política de acorralamiento militar de los grupos guerrilleros, para los cuales apeló a la ayuda norteamericana con la activación de bases militares. Pero cualquiera de los candidatos que resulte electo persistirá en esta política llamada de “seguridad democrática”.

No obstante, ni siquiera Santos cuya candidatura asume la herencia política de Uribe podría mantener el ritmo de la actual   ofensiva antisubversiva. Justamente, una de las explicaciones al vertiginoso ascenso de Mockus obedece a la sensación de fatiga de una lucha, que más allá de sus logros militares y políticos, tiene un alto costo social. De ganar Mockus este aparente repliegue operaría con mayor facilidad. No se trata de renunciar a la necesidad de una confrontación abierta, sino de adecuar ésta a nuevas realidades. Si la victoria es para Mockus, además de su flexibilización se abriría un espacio mayor para la distensión.

En ambos escenarios, Chávez y las FARC actuarían con mayor facilidad que ahora. De allí que la vinculación colombo-venezolana no dependa de Santos ni de Mockus sino de las condiciones que Chávez considere más proclives para la exportación de su mercancía revolucionaria, y en consecuencia para bajar la presión bélica sobre las FARC. No cabe duda que este esquema resultaría más cómodo a Chávez y a las FARC que el esfuerzo asumido por ambos ante el gobierno de Uribe. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario