sábado, 4 de junio de 2011

BOCA CALLADA......


Manuel  Felipe Sierra
  
Estaba escrito. No habría rectificación alguna. El Tribunal Supremo de Justicia iba necesariamente a darle la razón en sala plena a la ponencia del magistrado Jesús Eduardo Cabrera aprobada hace dos semanas por la Sala Constitucional, que reglamenta el derecho a réplica y representa una grave amenaza contra la libertad de expresión. Los magistrados dejaron que corriera el agua de las críticas y las protestas. Todas ellas legítimas y pertinentes. Si bien la jurisprudencia se refiere a la solicitud de amparo del dirigente de Queremos Elegir, Elías Santana, el ponente se extralimitó en una serie de consideraciones que ahora penden como una terrible Espada de Damócles contra los medios y los periodistas.


Los magistrados del TSJ, encabezados por su presidente Iván Rincón,  abundaron en explicaciones sobre el contenido y los alcances de la  decisión. Ratificaron que no está en peligro el derecho a réplica de los comunicadores y que por sus cabezas nunca ha pasado  (ni pasaría jamás) la intención de limitar los principios de la libertad de expresión, información y opinión.

Un simple acto social, aprovechando que el gremio -ante el peso de opinión apabullante del escándalo Montesinos- bajó transitoriamente la guardia de la presión en defensa de sus derechos. Pero, pese a los recursos que se intentarán ante organismos internacionales en criterio de los máximos magistrados de la justicia, no hay nada que hacer. La sentencia es concluyente y definitiva. El magistrado Rincón en un gesto de benevolencia dijo que pese al carácter vinculante de la sentencia pudiera haber una corrección “si alguien demuestra con una crítica científica y jurídica que ellos incurrieron en algún error, cosa que hasta el momento no ha sucedido”.

Son innumerables las observaciones y señalamientos críticos que han formulado no sólo las organizaciones gremiales sino también destacados “juristas y científicos del Derecho”, en el menor de los casos con idénticas credenciales y merecimientos que los honorables miembros del TSJ. El problema de fondo es que son precisamente quienes avalan la sentencia quienes tendrían que considerar la consistencia y validez de un eventual recurso de rectificación ¿Es ello posible?


EL QUE MUCHO HABLA

El presidente Chávez complicó innecesariamente la semana pasada el incidente diplomático con Perú. Después de su rueda de prensa del jueves 28 de junio y de las evidencias de la grosera intervención de la policía de ese país en territorio nacional el mandatario había pasado a la ofensiva. El ministro del Interior peruano, General Antonio Ketin Vidal trató de replicar a Chávez pero esta vez con menor contundencia que su rueda de prensa anterior. Ya existe en la opinión venezolana el conocimiento de que Vidal no sólo es cómplice en las tropelías de Montesinos, sino de que con sus audaces incursiones busca ganarse la confianza del gobierno de Toledo, en cuyos círculos más cercanos es percibido como un incómodo remanente del fujimorismo.

Pero en una táctica elemental, Chávez ha debido -como en efecto es- concentrar su estrategia en el ministro Vidal y en el gabinete del presidente provisional Valentín Panigua, dejando al margen al presidente electo, quién asumirá en los últimos días de este mes. Ello le permitía, una vez que Toledo asumiera el poder, iniciar una gestión dirigida a restablecer plenamente las relaciones diplomáticas. Chávez hizo  imprudentes revelaciones sobre los temas tratados durante la entrevista que sostuvo con Toledo durante su toque técnico en Lima de paso hacia Asunción. Toledo reaccionó como era previsible, ofreciéndole pleno respaldo a la posición del gobierno transitorio.

A última hora la gestión mediadora del presidente de Colombia Andrés Pastrana y del propio Departamento de Estado norteamericano, parecen avanzar en la creación del clima necesario para reimpulsar los acuerdos bilaterales entre ambos países y el esfuerzo integrador de la región andina. Chávez deberá moderar su lenguaje. Y Toledo -tal como lo declaró la semana pasada- insistirá en comprometer al mandatario venezolano en la asistencia al acto de su toma de posesión.

HORIZONTE NUBLADO

El usuario no lo advierte. Pero el país corre el riesgo de un colapso -ya existen síntomas de una situación anormal- en el negocio aeronáutico. La situación es muy sencilla. Las líneas áreas grandes y medianas privilegian el mercado del Caribe en provisión de dólares. Las rutas nacionales cada vez están más desguarnecidas. La mitad del país -incluyendo  ciudades de la importancia  de Mérida, Ciudad Bolívar, Trujillo, Coro, entre otras- dependen de vuelos irregulares de líneas pequeñas que con frecuencia incumplen los horarios. Avensa sigue confrontando una situación administrativa difícil y espera que el gobierno asuma los compromisos financieros que se han anunciado. Aserca, al parecer será destinada al servicio de carga hacia el exterior. Aeropostal es acusada ante Procompetencia por Aserca de ejercer un virtual monopolio de las principales rutas. Si la reclamación de Aserca prosperase implicaría un incremento de entre 50 y 70 por ciento en las tarifas vigentes. Ello significaría un claro perjuicio para zonas turísticas como Margarita. ¿Quién arregla este enredo? ¿Qué dice el ministerio de Infraestructura?. Más allá de los intereses comerciales en juego, como siempre la víctima es el usuario.

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