Fabula Cotidiana
PODER ANDINO
10/08/2010
Manuel Felipe Sierra
El avión bordea la línea de la frontera y comienza el descenso en el aeropuerto “Juan Vicente Gómez” de San Antonio del Táchira. Es sábado en la tarde y la ciudad luce casi desierta. La mayoría de los comercios han cerrado sus puertas, es escaso el ajetreo de los transeúntes y han disminuido las acostumbradas colas automovilísticas en la vía a San Cristóbal han disminuido.
Ello tiene explicaciones. A esa hora Juan Manuel Santos asume la Presidencia de Colombia y existe una justificada expectativa en Cúcuta, la ciudad más poblada de la zona porque el nuevo gobernante ha prometido medidas para revitalizar el comercio binacional. Desde hace un año, el régimen chavista suspendió el intercambio comercial y ello explica que sea menor el paso de gandolas y autobuses, que la gasolina esté racionada y se haya caído la demanda de esta por parte de los conductores colombianos. Y hay miedo, mucho miedo. El secuestro se ha sofisticado; y no sólo los ganaderos son objetivos privilegiados de la guerrilla, los paramilitares y el hampa común sino que los jóvenes y amas de casa engrosan las estadísticas de Federación Nacional de Ganaderos. La policía par no complicar el problema recomienda no denunciar los plagios y mantener en lo posible el trato directo con los captores .
“La alcabala de Peracal está suave”, dice José, el chofer. La espera en la aduana ha cedido a la simple muestra de la cédula de identidad. En hora y media solamente hemos recorrido la geografía presidencial tachirense: La Mulera , Rubio, Capacho y Michelena.
La hegemonía andina será el tema de conversación de la noche. La librería “Sin Límites” en san Cristóbal, es un activo centro cultural. Sus estantes están al día con las novedades editoriales, su café, la terraza y un funcional auditorio la convierten en una de “las mejores librerías del país”. La Gobernación del Estado Táchira y El Nacional han invitado para la presentación de la biografía de Juan Vicente Gómez, escrita por Simón Alberto Consalvi y la de Marcos Pérez Jiménez que me tocó investigar y presentada hace unos meses.
Luego seguirá un coloquio que según el ex ministro Enrique Colmenares Finol debió llamarse “La historia del Poder”, porque además de los dos dictadores emblemáticos serán inevitables las referencias a los otros cinco gobernantes andinos de la pasada centuria. Ello explica la composición de la asistencia: investigadores, profesores, periodistas, estudiantes y políticos todos dispuestos a participar en una conversación abierta.
Miguel Henrique Otero cuenta la experiencia de la Biblioteca Biográfica Venezolana. En cinco años se han editado 120 biografías y se proyecta continuar rescatando la vida y la obra de venezolanos destacados en diversos ámbitos. Consalvi recuerda que estudió en el liceo Simón Bolívar de la ciudad y que a los 20 años se encargó de la dirección del diario “Vanguardia”. El historiador ha combinado una larga vida como servidor público con una intensa labor intelectual. Consalvi cuenta detalles sobre la vida de Castro y de Gómez, “los dos compadres” cuyos pleitos y desencuentros culminaron con la dictadura del último durante 27 años.
También la lenta transición del postgomecismo estuvo marcada por dos mandatarios andinos: Eleazar López Contreras e Isaías Medina Angarita. Un estudiante inquiere sobre el corte histórico que implicó el 18 de octubre de 1945. Consalvi observa que en ello fue determinante el enfrentamiento entre López y Medina que polarizó al ejército entre oficiales “lopecistas” y “medinistas” y que abrió cauce a una corriente de jóvenes militares con un proyecto de poder. Recuerdo que esa emergencia militar era inevitable por el atraso de la institución castrense y estimulada por los cambios desatados por dos guerras mundiales; y subrayo que Pérez Jiménez, también era jefe de la Unión Patriótica Militar una “logia” que se propuso sustituir al “medinismo” y aplicar sus propios puntos de vista lo cual logro entre 1948 hasta enero de 1958.
Otero destaca otro hecho importante. La experiencia democrática se divide en dos tramos: los primeros gobiernos de Betancourt, Leoni y Caldera fueron para consolidar el sistema y el que comienza en 1973 con la explosión de los precios petroleros y del cual resultó beneficiario Carlos Andrés Pérez, primer presidente civil andino. Esa etapa duró 20 años hasta 1993 cuando el mismo Pérez, en un segundo mandato, fue destituido de manera incruenta para abrir paso con el tiempo a la revolución chavista. Por otra coincidencia de la historia, el mandatario que sirvió de puente entre la caída de Pérez y el precario segundo mandato de Caldera fue el historiador tachirense Ramón J. Velásquez.
En la noche, en la residencia del gobernador (la vieja hacienda del general Rosendo Medina, padre de Medina Angarita), César Pérez Vivas da cuenta de las dificultades que significa gobernar una región considerada por el propio presidente de la República como “un territorio del exilio”, soportar la pérdida de 20 mil empleos en la zona limítrofe en un año, y vivir la asfixia de la reducción presupuestaria. “Además estoy amenazado porque se me pretende enjuiciar por “traición a la patria” por criticar la ruptura de relaciones con Colombia”, comenta.
El mediodía del domingo es la hora del regreso. La vía está desierta. En la calle principal de Capacho un grupo de jóvenes celebran en la plaza con cantos y fuegos artificiales. El auto se detiene frente a una fachada que exhibe en letras metálicas: “Casa Natal de Cipriano Castro”. “Aquí comenzó toda esta vaina”, dice Otero. Ya a bordo, en la primera pagina del diario “El Tiempo” de Bogotá se lee la noticia de la toma de posesión de Santos y el pronóstico de un articulista que asegura que pronto Santos y Chávez reestablecerán las relaciones diplomáticas entre los dos países. El avión se mueve mientras tanto y desafía los vientos que castigan la discreta mole verde de la frontera.
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