viernes, 29 de junio de 2012

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LOS CANDIDATOS (II)



Por primera vez en catorce años el chavismo se enfrenta a un escenario electoral claramente desfavorable. La opción de la sociedad democrática representada en Henrique Capriles Radonski surgió de un proceso unitario exitoso que culminó con las primarias del 12 de febrero, con una participación de tres millones de electores y en la cual el aspirante obtuvo una aplastante mayoría. En los últimos días sus movilizaciones y recorridos han contribuido a generar una interesente expectativa de victoria. Todo indica que Capriles podría impactar y activar a su favor segmentos electorales más allá de la votación tradicional opositora, como el voto de los jóvenes y el voto femenino.

Chávez, en cambio, se mueve en un contexto poco auspicioso. Es evidente un alto  nivel de fatiga en importantes sectores que antes le eran propios después de catorce años de políticas fallidas y el agravamiento de  problemas fundamentales como el desbordamiento de la delincuencia y el alto costo de la vida. Recientes sondeos de opinión (todos en general) por encima de los números puntuales de los candidatos coinciden en una tendencia que podría ser decisiva el 7 de octubre: el ascenso de la opción democrática y el estancamiento o el descenso de la candidatura de Chávez. A ello se agrega su cuadro de salud. Si bien es cierto que Chávez a diferencia de Capriles no requiere acentuar su reconocimiento en el país y que ejerce un liderazgo carismático incluso en el plano internacional, también es cierto que uno de los atributos de ese liderazgo es la energía, la sobreexposición mediática en la calle y en el contacto directo con los votantes. Para esta campaña tales atributos estarán disminuidos en razón de su enfermedad lo cual representa una limitación que no deja de ser importante frente a un contendor en plenitud de facultades.

A favor de Chávez sigue pesando la propia naturaleza de su modelo que ejerce un control férreo de todos los poderes públicos incluyendo el CNE, lo cual genera una matriz de miedo e inhibición en sectores decisivos para ganar las elecciones. Al mismo tiempo, cuenta con ingentes recursos que están siendo usados, como ocurre con las  misiones sobre la vivienda y a Toda Vida Venezuela cuyos resultados no pueden desdeñarse en términos de votos. Tampoco es descartable que situaciones como el agravamiento del cuadro internacional en el cual luce comprometido el régimen, genere consecuencias en el país que puedan incidir  en el cuadro político y alterar el actual contexto. Lo que se deduce de todo ello es que el aspirante de la sociedad democrática Capriles Radonski se mueve en mejores condiciones que en anteriores oportunidades, y que Chávez lo hace también en condiciones mucho más desventajosas. Sólo faltan tres meses.

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