lunes, 11 de diciembre de 2017

LO QUE SE JUGÓ EL 10-D

ANÁLISIS

LO QUE SE JUGÓ EL 10-D
MANUEL FELIPE SIERRA

Un total de 1568 candidatos se medirán en las elecciones de hoy domingo 10 de diciembre para la escogencia de 335  alcaldes en todo el país. En esta ocasión se votará también por el nuevo gobernador del estado Zulia luego de que Juan Pablo Guanipa electo el 15 de octubre se negase a jurar ante la Asamblea Nacional Constituyente. El 3 de diciembre de 1989 se realizaron las primeras elecciones regionales y municipales para la elección directa de gobernadores y alcaldes durante el segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, gracias a la aprobación meses antes de la Ley de Descentralización Administrativa. De esta manera cristalizaba una vieja aspiración de sectores políticos que fue canalizada en 1984 a través de la Comisión de Reforma del Estado durante la gestión de Jaime Lusinchi, quien designó una comisión inicialmente presidida por Ramón J. Velázquez e integrada de manera plural y con la participación de sectores representativos e investigadores y expertos que evaluaron estudios y alternativas para la modernización institucional del país.

Si bien en la Constitución de 1961 se consagró la figura del alcalde, ésta se remitía a una posterior implementación que sólo fue posible 28 años después. Esa primera consulta eligió conjuntamente gobernadores y alcaldes, diputados regionales y concejales para el periodo 1990-1993 por tres años, con posibilidades de reelección inmediata y sus resultados reafirmaron la correlación de fuerzas bipartidistas (AD y Copei) y abrió también espacio para la emergencia de liderazgos municipales producto de la presión de organizaciones de vecinos y de expresiones de la sociedad civil. En esa ocasión, Acción Democrática en el poder sumó 152 alcaldías, Copei 101, el Movimiento del Socialismo (MAS)  9, Causa R 2, Movimiento Electoral del Pueblo 3, Partido Comunista de Venezuela 1 y MPSAS-Renovación 1, para un total de 269 funcionarios electos registrándose una abstención del  54 por ciento.
En las siguientes elecciones se constató un crecimiento de las propuestas alternativas frente al bipartidismo en el plano municipal estimuladas por la elección de gobernadores opositores, como Carlos Tablante (Aragua) y Andrés Velázquez de Causa R (Bolívar). También varios alcaldes en ejercicio años después se presentaron como candidatos presidenciales: Irene Sáez (Chacao) Claudio Fermín (Caracas) Manuel Rosales (Maracaibo) y Henrique Capriles Radonski (Baruta). Hasta la fecha se han realizado diez elecciones para las alcaldías las últimas de ellas separadas de la escogencia de gobernadores. La elección presidencial de Hugo Chávez en 1998 y la puesta en vigencia de la Constitución Bolivariana del 99 implicaría cambios en la composición de gobernaciones y alcaldías en paralelo al debilitamiento de la tradicional relación política bipolar. Las últimas elecciones municipales celebradas el 8 de diciembre de 2013 ya durante el gobierno de Nicolás Maduro resultaron una victoria para el PSUV y sus aliados con el 48,69 por ciento de los votos, mientras que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) obtuvo el 39,34 por ciento, lo cual representó 256 alcaldías oficialistas y  75 para la propuesta opositora, y en este caso con  una participación del 58,36 por ciento del electorado.

UN NUEVO ESCENARIO
Esta escogencia del 10 de diciembre se realiza en un escenario político excepcional como resultado del agravamiento extremo de la crisis económica y social y momentos críticos de la confrontación política que se expresaron este año durante costosas protestas con saldo de muertos, heridos y cuantiosa destrucción material en las principales ciudades. A ello se añade la realización de dos votaciones previas (ANC) en agosto y elecciones de gobernadores en octubre. Si bien todos los sondeos de opinión y la más elemental percepción constatan un generalizado descontento en la población frente a la gestión del gobierno, tampoco cabe duda que la polémica convocatoria constituyente introdujo un elemento importante para el cese  de la confrontación callejera y luego el balance de la consulta de gobernadores representó una impensable victoria para el oficialismo con 18 gobernaciones frente a 5 para la oposición.
De esta manera, resulta previsible, tal como lo demuestra la experiencia histórica, que la tendencia que se constató en octubre se refleje también en los resultados de esta consulta del 10-D. En este caso estimulada además por la ausencia de tres importantes partidos de la extinta MUD: Primero Justicia, Voluntad Popular y Acción Democrática que no inscribieron candidatos de manera directa, pese a que en importantes regiones algunas de sus dirigentes desacataron la línea y postularon sus nombres con apoyo independiente y tarjetas de partidos minoritarios. Ello podría potenciar el nivel de abstención que como se sabe es consustancial a las votaciones municipales que no siempre están marcadas por la medición política nacional. Sin embargo, en la presentación de candidaturas se registra ahora una mayor presencia de representantes de los vecinos y organizaciones municipales que carecían de espacios privilegiados en el marco de competencia estrictamente partidista de años anteriores.
Más allá de los resultados habría que valorar también que esta jornada electoral se suma a lo registrado recientemente con la elección de gobernadores lo cual necesariamente abre espacio e impulsa la escogencia presidencial del próximo año, para la cual, sin que aun existan fecha ni el cronograma correspondiente, ya juegan nombres como los de Henry Ramos Allup, Henry Falcón, Lorenzo Mendoza en la oposición y lo que parece como un hecho consumado la propuesta reeleccionista de  Nicolás Maduro.

15-D EN DOMINICANA

Las negociaciones entre la oposición y el gobierno continuarán el 15-D en República Dominicana fecha para la cual se espera que existan elementos favorables para coincidencias y acuerdos. Voceros de ambos sectores, si bien reconocen que no se trata de un camino despejado, admiten avances en los contactos iniciales lo cual se inscribe en el más elemental lenguaje diplomático. Pero llama la atención que los cancilleres acompañantes de México, Luis Videgaray y de Chile Heraldo Muñoz, ambos críticos del gobierno venezolano, ofrezcan declaraciones que destilan un inusual optimismo en relación a los resultados del diálogo. Más aún, cuando se sabe que el proyecto de acuerdo final fue confiado precisamente a los ministros facilitadores. Para el oficialismo habría un tema innegociable: el rechazo conjunto a las sanciones económicas de Estados Unidos, mientras que para la contraparte el punto de honor es la garantía de un nuevo CNE y condiciones transparentes para la escogencia presidencial. 

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