jueves, 8 de septiembre de 2011

“PEPE” LOBO

AL COMPAS DE LOS DIAS

“PEPE” LOBO
04/11/2009
MANUEL FELIPE SIERRA

Si las elecciones de Honduras se celebran sin mayores sobresaltos el 29 de noviembre el candidato del Partido Nacional Porfirio “Pepe” Lobo debería ser electo como nuevo  Presidente de la República. Hace cuatro años  este rico productor de la región de Olancho (considerado como uno de los mayores productores de grano de Centroamérica) perdía la escogencia presidencial frente a otro rico terrateniente de la misma región llamado Manuel Zelaya. Como recuerda una reciente nota de “El País” de Madrid “Lobo siempre pensó que aquel recuento estuvo trucado, que Zelaya y los suyos –entre los que se contaba un rico empresario llamado Roberto Micheletti- hicieron trampa”.


En menos de un lustro la vida de los tres personajes de la oligarquía rural hondureña cambió de tal manera que en torno a ellos se ha movido la política de su país en los últimos meses con una inusitada repercusión internacional.  Zelaya de un agresivo “ranger” que reprimía campesinos devino en soldado del socialismo del siglo XXI. Las dificultades económicas de su país (es histórica la fotografía con un melón en la mano pidiendo trato justo para las exportaciones de Honduras a Estados Unidos) justificaron su incorporación a los generosos programas financieros del ALBA. La obsesión reeleccionista estimulada también por el proyecto continental de Chávez determinó su conversión revolucionaria.

Micheletti después de tres meses de asumir el poder ha demostrado capacidades de estadista para enfrentar un implacable bloqueo económico y diplomático en un cuadro de graves escollos económicos. Un mandatario estigmatizado por su origen golpista (según la visión ya anacrónica de los organismos internacionales sobre la democracia) ha demostrado sentido de la oportunidad, capacidad para el diálogo y firmeza para enfrentar el asedio de los factores externos. “Pepe” Lobo se reivindica el mérito de la paciencia. Para él las elecciones no sólo le abrían el camino presidencial sino que eran la única vía para superar la crisis política. Entendió que “El Acuerdo de San José” propuesto por Oscar Arias contenía los términos indispensables para un arreglo. Zelaya apuesta a una presidencia simbólica pero que de alguna manera repare la humillación de su salida. Micheletti deja el poder convertido en una referencia para los demócratas del mundo y él de la mano del subsecretario de Estado de Obama Tomas Shannon asume el mérito de haber encontrado la vía menos costosa para superar la crisis y además acceder a la presidencia sobre una base de consenso y de acuerdo nacional. Buen tema para celebrar la navidad de los tres alegres compadres de Olancho.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario