jueves, 8 de septiembre de 2011

DELITO QUE NO EXISTE

SEMANA EN TRES ACTOS

DELITO QUE NO EXISTE
11/09/2009
MANUEL FELIPE SIERRA

Raúl Castro viene insistiendo en la dramática situación económica de Cuba, la cual obliga a cambios inaplazables. Ello no es otra cosa que la confesión del fracaso de una revolución que desde hace 50 años proclama la liberación económica y social de los cubanos. Juan Carlos González Marcos, alias “Pánfilo”, un habanero de 48 años, en el mes de julio interrumpió la grabación de un documental sobre la música de Cuba y gritó: “aquí hay tremenda hambre, lo que hace falta es “jama”” (comida en el argot popular). El tribunal provincial de La Habana acaba de condenarlo a 2 años de prisión por el delito de “desvinculación laboral”, es decir, podría traducirse en desempleado o para el régimen fidelista, simplemente “vago”.  


El estudiante Julio César Rivas de Valencia (y la comparación es meramente referencial) fue imputado de 9 delitos, remitido a la cárcel de “El Rodeo I” y seguramente condenado a varios años de reclusión al igual  que 11 trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y el prefecto de Caracas Richard Blanco por haber hecho uso del derecho a manifestar. “Pánfilo” en estricto sentido es un preso político del fidelismo por un delito que no existe. En el caso venezolano se trata también de una pena –quizás más brutal que la que aplica la justicia fidelista- por un delito que tampoco existe, ya que en todo caso la constitución garantiza el derecho a la protesta.

El propósito de Chávez en copiar la revolución cubana ya avanza en el espacio político. No basta con la reproducción de un modelo económico ineficiente, que destruye la producción, liquida la propiedad privada y paradójicamente también las reivindicaciones sindicales con un ruinoso saldo en términos de pobreza y atraso cultural y social. Venezuela, en este sentido enfrenta una trágica circunstancia histórica. Mientras Raúl Castro admite que la revolución cubana ha sido un estruendoso fiasco y  propone reformas, que aunque tímidas son al final reformas, Chávez asegura que la copia tardía de un sistema inviable y costoso podría tener éxito en territorio venezolano. Grave equivocación. No obstante, sólo un vigorosa respuesta de la sociedad democrática impedirá que en el país se consolide un forma de gobierno que ni siquiera admite las inofensivas imprudencias del pobre “Pánfilo”.

 








MUCHO GAS

Chávez descubrió Turkmenistán. En su larga gira planetaria llegó a este país, ex república soviética y que posee una inmensa riqueza en reservas de gas. La nación colocada en una estratégica posición limítrofe con Turquía y Afganistán es un punto de atracción para la geopolítica de las grandes potencias.  Washington, Moscú y Bruselas se proponen abrir embajadas en Asjabad su capital, mientras que Pekín y Teherán la incluyen como un objetivo de interés político y económico. Chávez apuesta a articular una alianza energética con su presidente Gurbanguly Berdymujamedov, un sobrio e implacable dictador,  para ejercer presión sobre los países de la Unión Europea empeñados en diversificar la dependencia en el suministro de gas de Rusia. Otro descubrimiento de la diplomacia bolivariana.



EN 25 LÍNEAS

“No más de una cuartilla” reúne 300 textos breves del historiador y ensayista Manuel Caballero. El autor lo considera ensayos y ciertamente a pesar que no sobrepasan las 25 líneas de una página en blanco en ellas se condensan reflexiones y observaciones de indudable validez. Es el último libro que entrega uno de los venezolanos de mayor disciplina y constancia en la escritura. La obra por su propia naturaleza abarca también referencias autobiográficas anecdóticas y reseñas periodísticas diversas. El libro circula con el sello de la Editorial Alfa.

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